Narrado por Lara
El cielo ya estaba en tonos dorados cuando terminé de guardar las bolsas en el vestidor. Aún me sentía embriagada por la sensación de libertad. No quería que ese estado se fuera tan pronto. Me sentía ligera, viva, y por primera vez en mucho tiempo… esperanzada.
Tomé un baño tibio, me puse un camisón de seda clara y recogí el cabello de forma sencilla, dejando algunos mechones caer sobre el hombro. Cuando salí del baño, Khaled estaba sentado al borde de la cama. El blazer abando