Narrado por Lara
La puerta principal aún resonaba en mi cabeza. El sonido de la madera pesada cerrándose sobre los gritos de Ranya no solo permanecía en el aire, parecía haberse quedado atrapado dentro de mí, repitiéndose una y otra vez, como un eco imposible de silenciar. Me revolvía el estómago, como si tuviera un ancla clavada dentro, tirando hacia abajo, hundiéndome lentamente. No lograba entender. No lograba aceptar.
Ella fue… vendida.
Por él.
Por Khaled.
Subí las escaleras con las piernas