Narrado por Alberto Almeida
Siempre creí que lo tenía todo bajo control.
Por más que hubiera tomado decisiones cuestionables… siempre creí que formaban parte del juego. Que al final, el dinero resolvía todo. Siempre lo resolvió.
Pero cuando el teléfono sonó aquella madrugada, y la voz del contacto extranjero dijo:
— Su hija Bianca será subastada esta noche...
…algo dentro de mí se rompió.
Era real.
Era serio.
Y, peor aún, ya era demasiado tarde para impedir lo que yo mismo ayudé a comenzar.
Tom