Pashir
No imaginaba que la madre de Maisha fuera así.
La verdad, nunca me había detenido a pensar en su familia. Siempre vi a Maisha como alguien independiente, fuerte, capaz de resolver todo por sí sola. Pero bastaron unos pocos minutos de conversación para entender que aquella mujer no era débil, ni ingenua, y mucho menos alguien que aceptaría decisiones tomadas por encima de ella.
Cuando Miriã dijo que tendríamos que hablar antes de cualquier cosa, confieso que pensé en marcharme. No por mie