Sahir
Existen mujeres difíciles. Y luego está Viyan.
Intenté, de verdad, llevar todo de forma racional, pero lidiar con ella es como caminar en arenas movedizas. Cualquier paso se convierte en un problema. No hay equilibrio, no hay término medio. Ella crea expectativas sola, construye historias que nunca fueron prometidas y luego las cobra como si hubiera un acuerdo formal entre nosotros.
Fui claro desde el principio: no buscaba un compromiso. Mi vida está en Dubái, mis negocios, mi rutina, mi