Khaled
El sol dorado de Omán se reflejaba en las aguas cristalinas del Golfo, y la brisa cálida traía consigo el aroma de especias de los mercados cercanos.
Caminábamos lado a lado por uno de los estrechos pasillos del souk, donde los comerciantes exhibían telas finas, joyas artesanales y perfumes intensos. Lara parecía fascinada, con los ojos brillando ante cada nuevo descubrimiento.
Se detuvo frente a un puesto que vendía alfombras bordadas a mano. Sus dedos se deslizaron por la superficie su