Zayd
Después de pasar la noche con Rafaela, decidí ir hasta la sede para hablar con Adir. Sabía que no sería una conversación fácil, sobre todo a esa hora del día. Sabía que él estaba furioso conmigo —y con razón—. Aun así, necesitaba enfrentar aquello de frente. Principalmente porque quería volver a mi cargo. Quedarme en casa, solo, en ese lugar lleno de recuerdos de mi familia, me estaba destruyendo poco a poco.
Llegué a la sede y, para mi sorpresa, fui detenido por los guardias. Les ordené q