Nayla
Pasé todo el día trabajando en la zona turística, cerca de los hoteles de lujo. El calor era intenso, típico de Dubái, y el movimiento fue bueno. Aun así, me extrañó la ausencia de Rafaela. Normalmente llega temprano, siempre a la misma hora que yo, quejándose del calor y de la rutina, pero ese día simplemente no apareció.
Me preocupé, lo admito. Pensé en enviarle un mensaje, pero desistí. Tuve miedo de la respuesta. Ya había hablado con ella sobre Zayd, ya le había dicho todo lo que tení