Adir Rashid
Cuando Faris me pasó la información por radio, salí de mi casa de inmediato. No me gusta que me interrumpan, pero me gusta aún menos que me tomen por sorpresa. Los problemas no esperan, y yo no soy un hombre que posponga decisiones. Salí con la mente cargada de irritación, seguro de que encontraría solo otro error común, otro hombre descartable que creyó que podía jugar con mi dinero.
Lo que no esperaba… era encontrarla a ella.
En cuanto crucé la puerta de aquella casa sencilla, sup