Kadyr
—Me sacudo la última gota de orina de la punta de mi polla y la meto de vuelta en mis pantalones justo cuando hay un golpe en la puerta principal. Debe ser Pasha. Ese hijo de puta siempre parece venir cuando estoy en el baño.
Hay otro golpe después de solo un segundo, y aprieto mis dientes tan fuerte que rechinan mientras arremeto hacia la puerta.
Otro golpe.
—Ya voy, maldito estúpido —gruño, abriendo de golpe la puerta y mirando fijamente a Pasha mientras él retira su mano para golpear o