Taylor
Abro la puerta del baño inmediatamente después de que Danya me la cierra en la cara.
—Oye, imbécil, iba a decir algo.
Danya me hace señas frenéticas para que cierre la puerta, pero niego con la cabeza.
—Te amo —digo.
Una sonrisa parpadea un instante en su rostro.
—Yo también te amo. Ahora cierra la puerta y cúbrete los oídos.
Esta vez le obedezco. Cierro la puerta y me arrastro hasta meterme debajo del lavabo. Dudo que me proteja de las balas perdidas, pero me hace sentir más segura cua