Lola
Intento luchar contra el pánico que está subiendo en mi pecho, pero este sujeta mi corazón como una granada, amenazando con arrancarlo de mi pecho y lanzarlo hacia el páramo congelado que vuela a nuestro lado afuera. Apenas puedo respirar, y las palabras de Jasha hacen poco por liberar la tensión que ha petrificado mi cuerpo.
El terror me ha tomado como rehén.
—Sé que esto no es fácil de entender para ti, pero tengo décadas de experiencia en combate —dice Jasha, apartándose de los controle