—No lo sé —respondió sintiéndose incómodo con su presencia.
Amanda dirigió su mirada hacia Alondra y la miró con resentimiento.
—Tú me robaste el amor de mi hija —gruñó—tú me quitaste todo lo que amaba. —Miró a Álvaro y volvió a llorar.
Alondra inhaló profundo, y se retiró de ahí para ir a una sala contigua evitando armar un escándalo.
—Que te quede claro, que mi mujer lo único que hizo fue darle el amor que tu le negaste, la reconfortó, luego de lo que le hiciste —mencionó agitado—. Ella se c