(POV: Ishtar)
El arroyo nos sirvió de guía durante casi una hora. No hablábamos mucho. Harold iba unos pasos delante, consultando el mapa cada tanto. Se movía con seguridad, casi como si ya conociera el terreno. A mí me parecía que cada árbol nos miraba distinto. Como si el bosque tuviera ojos.
—Parece despejado —dijo sin detenerse—. La zona siguiente es más rocosa. Esté atenta.
—¿Siempre das indicaciones como si fueras mi niñera? —murmuré.
—Solo intento evitar que se estrelle, señorita —replic