―Pero, señor Clarkson, nuestra tienda es exclusiva―le responde, como si eso lo explicara todo― ¿cómo la podemos hacer exclusiva, si no alejamos a la gente indeseable? ―indica, pero se arrepiente al minuto siguiente, por la manera en que Dylan la está mirando ahora.
―Y yo creí que te quedaba claro que la manera en que la hacíamos exclusiva la boutique era mediante nuestros precios―le dice muy molesto―no espantando a clientes con el suficiente dinero para comprarlo―le asegura y ella traga en seco