Mundo ficciónIniciar sesiónAdrien había dormido todo el viaje, mi madre le había dado un té de melisa y se había relajado bastante, sobre todo estando en mis brazos, cuando la azafata me avisa que ya llegamos le doy a Adrien besos en la cara hasta que él comienza a despertar, abre los ojos y sonríe.
—Nunca se había sentido tan bien despertar —dice, su voz suena ronca, yo sonrío.
—Ya llegamos, cariño —digo, él asi







