Capítulo 32.

No me doy cuenta como las palabras salen de mi boca, era mi pensamiento y lo dije en voz alta, y la forma en la que Adrien me está mirando lo confirma, la imagen en otro momento podría ser bastante graciosa, Adrien con el pedazo de pizza a medio camino hacia su boca. 

¡Qué hice!

Me levanto rápidamente y corro hacia el baño, cierro la puerta con llave y me apoyo en la puerta.

—¡Por dios Agatha, eres una tonta! &mdas

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