Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llegamos al departamento de Adrien, ambos estábamos muy cansados, por el viaje y en parte porque Roberta nos obligó a jugar a las cartas y era un juego largo, si bien en las tres primeras rondas estábamos muy entretenidos, luego ya no lo estábamos tanto y cuando terminamos de jugar, fue un alivio.
—Estoy muy cansado, quisiera sexo pero me duele un poco la cabeza —dice, yo asiento, lo obligo a sentarse en la cama y le comienzo a desabrochar







