Capitulo 73
Me llevaron directo a una sala de interrogatorios. Todavía tenía las manos temblando, pero traté de mantenerme firme. El jefe de la policía colocó el celular de Santiago sobre la mesa. Ahí estaba todo: mensajes, ubicaciones, videos, contactos, nombres de los hombres que trabajaban con él. Era suficiente para destruir a toda la organización.
Samuel estaba en la camilla, sentado, con una venda en el costado. Cuando me vio, me hizo una seña para que me quedara tranquila. La herida no h