Capítulo 13
Liliana me llevó a la parte trasera de la casa, lejos del ruido y de los invitados. Caminaba rápido, como si quisiera sacarme a rastras de la que un día fue mi casa
Cuando por fin se detuvo, me miró con los ojos llenos de rabia, esa mirada que ya estaba acostumbrada cuando las cosas no salían como ella quería y me culpaba a mi
—¿Qué haces aquí? —me pregunto furiosa y enojada —. Esta no es tu fiesta y no eres bienvenida.
Me crucé de brazos sin entender sus palabras
—Tú me invitaste