Capítulo 12
Todavía estaba temblando por lo que acababa de sentir. Ese momento tan intenso me dejó sin aire, fue mi primer orgasmo.
Edward seguía frente a mí, mirándome como si esperara una respuesta, yo no sabía que hacer.
—Paulina, te deseo.
Tragué saliva. Tenía el corazón acelerado, la cabeza confundida y el cuerpo todavía sensible. Pero aun así sabía que tenía que poner freno.
—No debemos mezclar las cosas —logré decir, aunque mi voz sono débil—. Esto… complica todo.
Él sonrió apenas, sin p