El silencio en Blackthorn Manor había adquirido una nueva textura.
Al principio de su matrimonio, el silencio entre ellos había sido afilado, un arma de guerra que ambos usaban para cortarse mutuamente. Luego, durante la breve y frágil tregua, el silencio se había vuelto cálido, lleno de miradas compartidas y respiraciones acompasadas.
Pero ahora, el silencio era un cadáver. Era el eco hueco de algo que había estado vivo y que había sido asesinado sin piedad.
Habían pasado cinco días desde "El