Luna.
—come, luego te contaré por qué estás aquí— observo la comida y hago un gesto dejando claro que me da asco todo lo que estoy viendo y victus con todas sus fuerzas me lleva una manzana, le sonrió y le brillan los ojos y sus cachetes se vuelven rojos algo avergonzado.
Todos comen porciones grandes y mis abuelos no dejan de demostrar que son lobos, comen y comen sin parar. Observo a kamelia y es de las que comen de los gusanos preparados en un jugo algo baboso y me ofrece
—Ni loca, ni siendo lo ú