La caída de los mars.
Con una espada de plata atravesaron las costillas de Damián y lo amarraron con cadenas a todos. Todos estaban rodeados y no había forma de pelear con ellos. Su fuerza era anormal por el poder de las piedras y lass estaba atrapada por cada uno de sus brazos mientas Eros caminaba hacia ella.
—vaya, vaya—
—¡DÉJALA!— le gritó Abril desesperada.
—Callen esa perra— y le pegaron hasta hacerla desmayar, deimon enfurecido se removía haciéndose daño con la plata y la anciana se acercó, le susurró algo,