Hablándole a la luna.
Al volver a casa con Vael, había una multitud de lobos en la mansión vociferando en voz alta, pues el rumor y las tantas muertes los habían asustado y ya se había espaciado por toda la manada
—Queremos respuesta— gritaban unos.
—No es posible que nuestros amigos, hermanos, estén muriendo y no nos digan el porqué de tantas muertes, dejando a lobas sin mates y niños huérfanos —gritaban otros.
—cuando deimon era rey no ocultaba nada— aquellas palabras golpearon el ego de Arturo pues fue más que