Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio volvió.
Seraphine bajó la mirada hacia el mapa. Las grietas ya abiertas estaban marcadas con tinta rojo oscuro, extendiéndose como venas venenosas. El punto mayor estaba al este—el que acababan de contener. Pero había dos marcas nuevas, una al norte y otra al sur.
—Kaelith no quiere abrir solo una puerta —dijo Seraphine—. Está tejiendo una red. Si todas estas grietas se conectan, nuestro mundo se desgarrar&aa







