Capítulo 79: Subordinados
Todos guardaron silencio, observando con atención como padre e hijo se subían a su vehículo y pisaban el acelerador para alejarse rápidamente.
- Puff… jajajajajajaja – las risas empezaron a sonar en carcajadas sonoras.
- Su cara.
- Jaja que patético.
- Jefe, debió volarle toda la oreja, no solo una parte.
- Creo que el viejo se orinó, jajaja.
- Pobre diablo.
Todos estaban divertidos recordando las reacciones de Arturo y Orlando, ya que literalmente huyeron del lugar.
D