Capítulo 52: Trabajo
Tras la comida, Roberto se disculpó con ellos por no poder acompañarlos de regreso a casa.
Pero les coloco un chofer privado para llevarlos a casa.
- Tío Roberto, a la próxima puedes darnos paseo por la empresa.
- Je… es decir, ¿Me quieres ayudar?
- Hm… debo aprender de todo un poco.
- Pequeño, esa actitud me gusta.
Con eso dicho ellos se subieron a su propio vehículo para regresar a la mansión.
Al llegar a la empresa Roberto fue a la oficina, notando que alguien estaba en la oficina del CEO.
- Veo que no te sorprende mi presencia – dijo Daniel mientras se acomodaba en su silla.
- La verdad es que me imaginaba algo así, cuando vi a ese centinela hablar por teléfono – indicó dejando escapar un suspiro.
- Supongo que tengo que atender estos asuntos reales para que ni siquiera los civiles se atrevan a molestar a mi Vanesa.
- ¿Llamo al señor Dylan? – preguntó arqueando una ceja.
- Ya lo hizo Alejandro, pero en realidad tenía que venir a verte ¿verdad?
- Ah cierto, ya