Capítulo 42: Molestia
Arturo estaba furioso, aún no había podido encontrar a esa perra de Vanesa.
De hecho, ya estaba un poco preocupado porque esa mujer amaba al niño y no había tratado de buscarlo.
- Solo… solo espera te encuentre Vanesa, te voy a enseñar lo que pasa cuando me molestan – declaró furioso mientras caminaba de un lado a otro en su oficina.
Ya que recién el investigador que contrató le dijo que no había podido dar con su paradero.
Era como si se hubiera evaporado de la tierra.
Al menos ese era el único problema, ya que consiguió arreglar el problema del dinero de la empresa.
Lamentablemente tuvo que sacar algo del dinero que había estado juntando y robando de la empresa para mantenerla a flote, ya que no le convenía perderla ahora.
Porque sin dinero, el abogado podría negarse a darles el dinero del niño, ya que será demasiado obvio que van a quedarse con ese dinero porque priorizarían la empresa que la salud del menor.
- Maldita sea, si no es una cosa es la otra… ah… no…