Capítulo 43: Misterioso
Daniel se apresuró a arreglarse porque Paolo le informó que todos esos malditos desgraciados y cabrones, estaban de camino a su casa.
“Tch… maldita sea y yo con mi cabello de esta manera” – pensó mientras ingresaba a su habitación.
Al entrar vio que Vanesa estaba por ingresar al baño.
- ¿Me esperabas? – preguntó coqueto buscando acorralarla contra la pared.
- Claro que no – dijo ella sonrojándose de golpe.
- Hm… ¿estás segura?
- Si, recién voy a bañarme porque ayude a Aa