Capítulo 4

Emma abrió la puerta del apartamento envuelta en una amplia toalla de baño, y con el pelo igualmente cubierto por una suave toall que ocultaba su habitualmente exhuberante peinado.

-  Pasa, preciosa, que estaba saliendo de la ducha.

Meg se sintió rara entrando en un apartamento en el que su dueña estaba medio desnuda, pues aunque Emma y ella eran muy amigas, nunca la había visto con tan poca ropa.

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