Mundo ficciónIniciar sesiónEmma abrió la puerta del apartamento envuelta en una amplia toalla de baño, y con el pelo igualmente cubierto por una suave toall que ocultaba su habitualmente exhuberante peinado.
- Pasa, preciosa, que estaba saliendo de la ducha.
Meg se sintió rara entrando en un apartamento en el que su dueña estaba medio desnuda, pues aunque Emma y ella eran muy amigas, nunca la había visto con tan poca ropa.







