Capítulo 95. Trato hecho
Lía abrió los ojos a un nuevo día y supo que era un nuevo y maravilloso despertar. Se sentía realizada, renacida en más de un sentido. Tenía el corazón rebosante de felicidad, sentir el cuerpo de Marco muy pegado al suyo, sentir su calor y sus caricias eran lo máximo.
—Buenos días —el susurro de Marco le hizo temblar. Un hormigueo le recorrió la nuca y le erizó la piel.
—Buenos días, amor —le respondió con una sonrisa que Marco no pudo ver debido a la posición en la que se encontraban.
—¿Dormis