Tres días después de que Stella y Ángel llegaron a este mundo, estábamos en proceso de que Ángel se quedara con nosotros y ojalá, para siempre, pero como todo en la vida tenía sus momentos, las fiestas estaban retrasándolo, no me quejo porque por el apego que Ángel había hecho con Vannah y que ella lo estuviera amamantando, los chicos lograron que nosotros fuéramos su familia de acogida.
—Se ven tan lindos durmiendo— dice mi Moritas, mirando a ambos en su cuna, es que mi preciosa princesita aco