La noche del encuentro...
Estaba todo listo y dispuesto para cumplir con los designios de ese maldito, esto era lo justo, tenía que decidir entre mi amor por él o por mi hermana, y por desgracia Daria era me prooridad.
-Él ha llegado- fue lo que me avisó Lamas por el intercomunicador y ordené a todos los sumisos que comenzaran con su actuación.
A los pocos minutos, la puerta de la habitación se abrió y lo vi, sus ojos destellaban y noté como su cuerpo se tensaba.
Tomé a Leo de la cabeza y lo