PIERO
—¿Qué quieres decir?
—Ella siempre ha soñado hacer todo esto y estoy feliz con que lo haga, pero sé que una parte de su corazón estará siempre contigo y no será feliz del todo. Y no hablo de cortarle las alas, sino ayudarla a volar más alto. Piénsalo; tienes hasta la mañana para escoger entre dejarla volar o volar con ella.
—¿Estás segura de que no se molestará?
—¡Y eso qué! Es tu última oportunidad, Piero. Espero no la desaproveches… —aconsejó, guardando el pote de helado nuevamente en s