PIERO
Había ingresado desesperado al piso de Sabrina, con la esperanza de encontrarla. Cuando caí en cuenta que cargaba la llave de su apartamento, no dudé un segundo en subir y sorprenderla. Sin embargo, el sorprendido resulté yo al toparme con un ultrasonido sobre la mesa del comedor, cuando inquieto e impaciente, comencé a caminar por toda la casa.
Seis semanas de gestación…
Seis semanas, decía en el informe.
El tiempo exacto de la noche de despedida de soltera de la esposa de Lucio.
Bufé, p