SABRINA
Conduje hasta mi apartamento y emitiendo un hondo suspiro, entré al lugar que seguía impregnado de su aroma. No se había llevado su ropa… al parecer solo sus cosas personales y documentos.
Tenía prisa por alejarse de mí, a pesar de que yo moría por pasar el resto de mi vida a su lado.
Acomodé todas sus prendas sobre la cama de la habitación donde se cambió anoche, saliendo de allí y dejando todo igual.
Me senté delante del ordenador y tomé mi libreta para realizar los apuntes que necesi