***************LOREY****************
—¡No! ¡No, Leonardo! ¡No! —le pido al alejarme de él y empezar a correr para que no me alcanzara.
Después de haber hecho el amor en su cama, él y yo salimos a comer y recorrer un poco la ciudad y, finalmente, decidimos ir a la playa, otra vez, pero, en esta ocasión, solo para realizar una corta caminata (la cual se estaba convirtiendo en la más divertida de toda mi vida)
—¡TE TENGO! —grita fuerte al tiempo en que siento sus manos rodear mi cintura (Desde atr