—Supongo que no lo sabes, pero tu madre y yo éramos muy amigas cuando éramos jóvenes. Frecuentábamos a las mismas personas, estudiábamos juntas y parecíamos un par de gemelas sin serlo. Aunque de eso hace mucho tiempo —comenzó a hablar su madre dirigiéndose a Alexander.
—Si mi madre hubiera tenido tratos con su familia creo que nos lo habría dicho a mi padre y a mí —murmuró su esposo sin creerla.
—Te estoy hablando de antes de que me casara con Albert. En ese tiempo estábamos las dos solteras y