Transcurrieron dos semanas desde que Alexander se enfermó y las cosas no iban como a él le gustaría.
Si bien el ambiente en su casa era bueno, Diana continuaba esquivándolo.
Tras despertar en su cama por segunda vez, ella había catalogado quedarse dormida allí como un error que no repetiría.
«Un error», despertarse junto a él era un jodido error.
Ya no sabía cómo acercarse a ella, lo había intentado todo. Llevaban una relación muy calmada, como la de dos amigos que convivían.
Habían dejado de d