Capítulo 13: Alexander intentó hablar, pero ella lo besó.
Diana se acostó y no se cubrió con el saco de dormir.
No dejaba de mirar las sombras que provocaba el fuego y que se movían en la lona de la tienda.
—No eres una niña, deja de ser tan miedosa —se increpó a sí misma.
Alexander le había ofrecido que durmiera con él y por un momento casi dijo que sí.
Tuvo que callar sus impulsos y pensar antes de contestar.
Cada vez le gustaba más y tenía que ponerse un freno o terminaría con el corazón roto.
El tiempo pasó y no lograba dormir por más que sintiera