—¡¿Por qué de nuevo me sacan?!— Exigió, enojado, destilando rabia en cada palabra que salía de sus labios.
Quería creer que Ariel estaba bien, pero luego recordaba lo poco que ella sabía de aquel mundo tan cruel, lo inocente que era y lo indefensa que él la creía, sola, en algún lugar, lejos de él. Le daba pánico que ella no administrara el dinero bien, que se quedara sin dinero en poco tiempo y volviera a las calles, era una de las cosas que atormentaban a Alejandro, además de el miedo que le