Ariel suspiró, sabiendo que Alejandro actuaba solo por celos.
—Alejandro, no puedes venir aquí y pedirme que cancele los planes con Norman. No es justo para ninguno de los dos.
Alejandro caminó de un lado a otro, su mente un torbellino de emociones.
—No entiendes, Ariel. No soporto la idea de que estés con él, pasando tiempo juntos. ¿No ves lo que siento por ti?
Los celos dejaban que se inundara por todo su cuerpo, hasta ser más evidente a Ariel que de eso se tratara.
—Entiendo lo que sientes,