"¿Qué tenemos aquí?", se dijo Elias mientras daba vueltas a la carta. La tinta, áspera y hecha a propósito, parecía latir con prisa. Había pasado días descifrando la red de mentiras, y ahora esta carta lo había cambiado todo.
Oyó pasos que lo devolvieron a la realidad. Se giró y vio a Callum en la puerta. Su rostro estaba tenso pero abierto.
"¿Ha habido suerte?", preguntó Callum en voz baja pero firme.
Elias lo pensó un momento antes de tirar la carta sobre el escritorio. "Esto es más grande de