57. ENFRENTAMIENTO
VICTORIA:
Miraba a la pareja traidora avanzar como si la recepción les perteneciera. En ese momento, mi tío me hizo una señal con la mano y tiré de Ricardo rumbo a su mesa. Al llegar, fuimos presentados a todos los grandes magnates que no dejaban de mirarnos y felicitarnos. Pero a mi oído seguían llegando los murmullos de las esposas de los invitados hablando mal de mí.
Tomé a Ricardo por la mano y tiré de él. Quería alejarme de todo lo que se estaba gestando. Las luces eran demasiado intensa