KHALID
Compré el anillo en veinte minutos.
Sin dudas, sin vueltas, sin dramas. Entré con una lista en el teléfono —presupuesto, talla, estilo discreto, política de cambio— y salí con una caja de terciopelo azul en el bolsillo del saco. El clásico. Sobrio, elegante, perfecto para Yasmín.
Manejé de vuelta a casa muy satisfecho conmigo mismo. Un hombre de treinta y ocho años que por fin va a ordenar su vida. Anillo comprado, decisión tomada, futuro definido.
Y entonces entré por el jardín.
La risa