MARIANA
La encontré en su habitación, doblando ropa que ya estaba doblada.
—Gabi.
—Hola. —Ni levantó la vista—. ¿Viste qué bonita la novia de Khalid?. Muy calladita. Van a ser muy felices.
—Gabi.
—Y la carita de él, ¿la viste? Como un niño con juguete nuevo. Después de todo, mi método funciona. Debería cobrar por esto, me haría…
—Gabriela. —Le quité la blusa de las manos y la obligué a mirarme—. Estás enamorada de Khalid.
Se quedó quieta. Muy quieta. Con las manos vacías y la mandíbula