ZAYED
El teléfono vibró sobre el lavabo mientras me lavaba los dientes.
Una notificación. Luego otra. Luego diez.
Me sequé la boca y revisé. Y ahí estaba.
La foto.
Mariana y yo entre los naranjos, esa misma mañana. Mi mano en su rostro, su boca contra la mía, el sol filtrándose entre las hojas. Ya estaba en todas las redes, compartida miles de veces, con cientos de comentarios sobre el matrimonio Al Rashid y su amor de cuento.
La miré más tiempo del necesario.
Porque yo sabía la verdad. Yo habí