KHALID
—Esto es ropa de viejito.
Gabi tenía medio cuerpo metido en mi clóset y la voz le salía amortiguada entre mis trajes.
—Es ropa de abogado —protesté desde la cama, donde me había sentado a observar el desastre que era mi vida desde que esta mujer había aparecido, y eso solo era una hora atrás.
—Es ropa de abogado viejito. —Sacó la cabeza con una de mis corbatas en la mano, sosteniéndola como quien sostiene un pescado muerto—. De la época de tu bisabuelo. Khalid, esto es gris. Todo es gris