MARIANA
Los aplausos me llegaron amortiguados, como si yo estuviera bajo el agua.
Doscientas personas aplaudiendo. Los flashes estallando. Aaliyah en el escenario, bajando la mirada con una modestia perfecta mientras Mansour le sostenía la mano en alto como un trofeo.
*Futura esposa de mi hijo Zayed.*
—Respira, hija. —Mi madre apareció a mi lado y me agarró del brazo con una fuerza de hierro—. Respira y no llores. No aquí.
—Ma, yo no entiendo—
—Yo sí. —Su voz salió dura—. Lo entendí desde el pr